24 de febrero de 2014

Sindicatos y Patronal ¿A quien representan?




El movimiento sindical es la parte del movimiento obrero que tiene como objetivo directo la representación laboral, no la política de los trabajadores. No obstante, la separación entre ambos tipos de actividad es bastante difusa a lo largo de la historia, y la organización colectiva de los trabajadores para la defensa de sus intereses y mejora de sus condiciones de trabajo, no parece ya, la única finalidad de dichas organizaciones, vinculadas por la puerta de atrás a la política.
 
Por otro lado, están las asociaciones empresariales , también denominas patronal, unión de de  empresarios, que se agrupan para ser la voz de los diferentes sectores empresariales y establecer las bases para la defensa de las distintas empresas, estableciendo las condiciones en las que se llevarán a cabo la prestación de servicios por parte de los trabajadores, cuyos intereses suelen estar en contraposición con los de los sindicatos. Inevitable pensar, que esta organización se mantiene ajena también a los intereses políticos, debido en parte, a la influencia que suponen en ella las grandes compañías.

Que existan organizaciones que defiendan sus intereses resulta de lo más lícito, siempre y cuando ejerzan su representación desde el mayor de los respetos a las personas a las que representan, y en consecuencia, su trabajo se limite a ejercer dichas funciones con el mayor rigor.




En los últimos tiempos, hemos ido asistiendo a modificaciones legislativas en materia laboral, que "desvinculan" o quitan protagonismo a los interlocutores sociales, (representación de empresa y trabajadores), proporcionando un mayor grado de independencia a la negociación colectiva directa, entendida ésta como trabajador-empresario, perdiendo de esta forma la hegemonía, que hasta este momento, mantenían ambas instituciones.
Pero las leyes no son la única causa del protagonismo representativo, ya que los convenios propios de empresa y las continuas desvinculaciones a los convenios colectivos sectoriales por parte de las empresas motivados por la crisis, han contribuido en gran medida a esta situación. Si a ello le unimos los escándalos de financiación a los que estamos asistiendo en los últimos tiempos, el resultado es letal.
 
La CEOE, según el diario Público.es, recibió en 2013 algo más de 6 millones de euros de fondos públicos, destinados a diversos proyectos, entre ellos la formación.


Por su parte, el diario 20 minutos afirma que, solamente el Sindicato UGT recibió algo más de 7 millones de las arcas del Estado durante el año 2013 para sus distintos proyectos, cantidad que prevén será inferior en el año 2014.
¿Deberíamos cambiar las reglas del juego?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tus comentarios son importantes para mejorar, gracias.