23 de octubre de 2015

INTELIGENCIA ARTIFICIAL, EMPRESA Y TRABAJO

IA 

¿UN RIESGO PARA EL EMPLEO?

La inteligencia Artificial, promovida por la evolución de la tecnología, está poniendo en jaque las reglas del juego en el mundo empresarial, que no solamente afecta a los procesos productivos, sino que implica directamente a las personas que participan en él.



En el mundo profesional se habla mucho de la Inteligencia Emocional (IE), clave para el buen funcionamiento de las organizaciones, donde el desarrollo y la adecuación de las competencias o habilidades, supone un valor añadido para mantener el mejor talento en la empresa, pero...

¿Que ocurre con la Inteligencia Artificial (IA)? ¿Como va a afectarnos en el futuro más próximo?

Parece inevitable pensar, que avanzamos a dos únicos modelos de trabajo. Uno será, aquel en el que le digamos a las máquinas lo que deben hacer, y otro, en el que las máquinas nos dirán como debemos actuar.

En un escenario económico tan cambiante, agresivo, y extremadamente tecnológico, la interrelación entre personas, empresas y tecnología está modificándose a pasos agigantados. La globalización, la descentralización, la forma de comunicar, los millenials y la ciencia aplicada, serán los actores principales en este futuro entorno.


La globalización, de la mano de la tecnología, en relativamente pocos años, ha modificado considerablemente el funcionamiento del sistema económico y la forma de comunicarnos (fundamentalmente por redes sociales). Internet permite movilidad virtual absoluta, y conexión inmediata en cualquier parte, y de ello saben mucho los nuevos protagonistas del futuro empresarial más cercano, la generación de los "gatgets", los millenials, que se preve que representen más de un 40% de la fuerza de trabajo mundial en 2020.



"Nos hemos convertido en rehenes de nuestra propia evolución"



Los avances tecnológicos nos ha permitido poseer inmediatez, calidad de vida, procesos productivos mucho más ágiles y una interconexión impensable hace unas décadas, pero al mismo tiempo, nos hemos convertido en auténticos rehenes de nuestra propia condición.

Las empresas son rehenes porque no pueden descolgarse de la IA, ya que corren el riesgo de no ser competitivas en los mercados, de quedar rápidamente obsoletas en su sector, además, se crea de forma automática, una dependencia total de los sistemas implantados, que se vuelven vulnerables, ya que si algún sistema "se cuelga" se produce un pequeño "caos" que debe solventarse con la mayor inmediatez.

Las personas también somos prisioneras de la tecnología, no solamente a nivel personal, sino también a nivel profesional. Poder estar permanente conectados, limita nuestra capacidad de "desconexión", convirtiéndose en campo de cultivo de la enfermedad del siglo XXI, el estres, además de convertirnos en seres altamente individualistas, y en cierto modo "deshumanizados", en el aspecto social.


¿Que impacto producirá la IA en empresas y personas?


Es inevitable, ya estamos inmersos en lo que supondrá una auténtica transformación económica, empresarial y organizativa, comparable a la que supuso la revolución industrial en su momento, alimentada por la rápida evolución de la tecnología, implantada en todos los sectores económicos. La utilización del big data y los sistemas inteligentes de información, se tornará imprescindible para cualquier empresa que quiera mantenerse en el tiempo.

Ahora bien, la incursión de la IA, responsable de dicha revolución, supondrá que los dispositivos electrónicos, la robótica y las computadoras inteligentes, ganen terreno en la producción, realizando tareas que habitualmente estaban reservadas a la inteligencia humana.

Según diversos estudios realizados, dentro de una década, los perfiles profesionales, cambiarán o se reducirán radicalmente, de ello da buena cuenta la Agencia de Innovación Tecnológica Forrester, que considera que de aquí al 2025, la robótica acabará con más de 9 millones de puestos de trabajo, solamente en EEUU.

Abogados, asesores legales, personal de call center, repartidores, bibliotecarios, son profesiones que resultarán muy afectadas o podrían llegar a desaparecer

La inteligencia artificial es capaz de imitar procedimientos similares a los procesos inductivos y deductivos del cerebro humano, pero la Inteligencia Emocional, por su parte, al menos de momento, debe seguir siendo aportada por las personas, las compañías tendrán que buscar la mejor forma de aplicar la perfecta combinación de ambas inteligencias, IA + IE.

Así pues, es plausible pensar, que de una perfecta conexión entre la IE y la IA, debería resultar la mejor estrategia posible para estar preparados ante el cambio que se avecina, no solamente para el sector empresarial y económico, sino en la forma de concebir el mundo en general, donde la ética debería imponerse en todos los ámbitos.

Por consiguiente, las compañías, que sean plenamente adaptables, potencialmente tecnológicas y dispuestas a cambiar según las circunstancias, contando con el mejor talento, y elaborando nuevos sistemas de gestión de personas, serán las que mayores posibilidades de éxito obtengan.

Con respecto a las personas, debemos tomar conciencia de que la fórmula es cambiar, necesitamos visión estratégica para adaptarnos a los nuevos retos, reinventarnos y aprender a deshacernos de la forma de trabajar hasta este momento, ya que las necesidades serán otras, y nosotros debemos ser capaces de aportar la mejor versión de nosotros mismos.


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