31 de mayo de 2016

¿SE COMETEN ERRORES EN LOS PROCESOS DE SELECCIÓN DE PERSONAL?

Antesalarrhh
Reclutar no es tarea fácil, seleccionar el candidato que mejor encaje con la cultura de la empresa, que posea las mejores habilidades, y que se suponga una apuesta de futuro, es un acto de mucha responsabilidad, que a veces deja damnificados por el camino.

En un mercado, donde la demanda es muy superior a la oferta de empleo, parece que pueda resultar más sencillo la cobertura de una vacante, pero nada más lejos de la realidad, ya que el alto número de candidaturas recibidas, hace que los procesos de selección se tornen más complejos, y sean susceptibles de errores cometidos por los propios reclutadores.

A menudo, se habla de los errores que cometen los candidatos en las entrevistas de trabajo, pero todos cometemos errores, y las personas encargadas de buscar al mejor candidato, no son una excepción. 

Por ello, si alguna vez te cuesta entender el porqué cumpliendo todos los requisitos, no has llegado ni a la primera criba, no te amargues la vida, podría ser un fallo del propio proceso, no imputable a tu persona.

No siempre las empresas son conscientes de que, a veces, el candidato que se propone como el más idóneo, no lo es tanto

Hoy, planteamos los errores más comunes en los que se incurren, en los procesos de selección para un puesto de trabajo. Conocerlos y evitarlos nos ayudará a seleccionar con un mayor índice de éxito:

  1. No conocer en profundidad el puesto a cubrir. Desconocer las funciones y el desarrollo específico del puesto, hace que no se defina correctamente el perfil, los requisitos mínimos necesarios, las competencias requeridas o los valores buscados. Una vacante deficientemente definida está llamada al error en el proceso de selección.
  2. No utilizar los canales adecuados para la búsqueda de candidatos. Aunque la publicación sea perfecta, si no se adecua su difusión a los parámetros adecuados al sector, complejidad o categoría que requiere el puesto, los resultados no serán los esperados. La correcta utilización de los portales y redes sociales, es clave para dar una imagen idónea de la empresa para la que se recluta y conseguir las mejores candidaturas.
  3. No dedicar el mínimo tiempo necesario a cada curriculum. Con muchas candidaturas encima de la mesa, se buscan soluciones de descarte rápido para ahorrar tiempo, que muchas veces, dejan fuera a candidatos muy válidos e incluyen a otros que no encajan con lo que la empresa requiere. Si se preve un volumen alto, es aconsejable revisar los parámetros para conseguir un acotamiento mayor y asegurarnos un trabajo mejor definido.
  4. No cuidar la imagen que se proyecta de la empresa. Cuando un candidato ve una oferta publicada, investiga sobre la organización, no solamente para preparar la entrevista, sino también para analizar si es el tipo de empresa en la que quiere trabajar. Comportamientos poco cuidados por parte del reclutador, como mostrarse despectivo, con prisa, o sin especial interés, puede dañar la imagen  que el candidato se forje de la empresa.
  5. Excesiva rigidez en la convocatoria de entrevistas. Muchos candidatos con los que se contacta pueden estar trabajando, y serles difícil acudir a la entrevista presencial fijada inicialmente. La inflexibilidad puede descartar a personas válidas, por lo que si el perfil resulta especialmente atractivo, lo ideal es adaptarse al candidato y facilitarle las cosas.
  6. No ser amable y mostrar apatía. El reclutador debe saber escuchar con atención, romper el hielo con su interlocutor, y crear un ambiente distendido, capaz de sacar lo mejor de la persona que tiene delante.
  7. No tener preparado un guión para la entrevista. Cada puesto es distinto y la improvisación no es un buen sistema, se corre el peligro de no recopilar la información más relevante y valiosa que discrimine el proceso de selección.
  8. Elegir el primero que cumpla con los requisitos sin optar a elemento comparativo. Quizá a priori, el aspirante parezca el idóneo, y puede serlo, pero podría quedar ahí fuera el perfecto de los candidatos. Dedicarle un poco más de tiempo puede resultar muy positivo.
Un proceso de selección erróneo, conlleva que en muy poco tiempo, el trabajador abandone la organización por diferentes motivos, y ello produce enormes pérdidas a la empresa, cuantificables en tiempo y dinero, frustración a las personas involucradas, y una enorme sensación de fracaso.

A lo largo de los años, he escuchado en múltiples ocasiones, con respecto a personas que en periodo de prueba abandonan la organización, frases del estilo a: "no funcionó", "no encajaba en el puesto", "resultó rana" o "se ha ido a otra empresa" 


Todas, y cada una de estas frases responden a una misma razón, una selección incorrecta

A menudo, se acostumbra a culpar al trabajador, del hecho de que no encaje en la empresa, hecho que debería ser advertido en el mismo proceso de selección. La profesionalidad debe estar directamente relacionada con la responsabilidad que conlleva.

En definitiva, elegir un nuevo empleado para que forme parte de la empresa, no es algo que se pueda tomar a la ligera, pues las personas que la componen, es decir, su capital humano, es uno de los pilares más importantes de cualquier organización.

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